EN LA DEFENSA Y CONFIRMACIÓN DEL EVANGELIO.

Como lo presentó el perito arquitecto. Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina,…

Los tres evangelios que anuncian a Jesucristo.

Cuando digo tres evangelios no me refiero a ninguno de los conocidos, es decir, Mateo, Marcos Lucas y juan, me refiero a tres formas de presentar a Jesucristo; la primera es como el mismo Jesús se presentó a los israelitas, la segunda, cómo sus apóstoles lo presentaron, y por último, como el apóstol Pablo lo presentó.

EL EVANGELIO PREDICADO POR JESÚS DE NAZARET.

Jesús de Nazaret llegó con una buena noticia (evangelio) a una etnia específica, estos eran los israelitas, y la buena noticia era que el Mesías anunciado en las escrituras, y esperado por ellos, había llegado, era él.

La tarea principal del ministerio terrenal de Jesús, fue anunciarles a los israelitas que él era el Mesías anunciado en las escrituras, todos sus dichos y hechos buscaban esto. Poco o ninguno es el enfoque a las naciones en el evangelio que predicó Jesús de Nazaret, pues como el mismo dijo, no fue enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel Mt.15:24.

Este evangelio lo puede usted ver en los llamados sinópticos, es decir, Mateo, Marcos y Lucas.

En el evangelio que predicó Jesús de Nazaret a los israelitas, no se dio a conocer el misterio que posteriormente se da a conocer mediante sus apóstoles, es decir, que los gentiles eran coheredaros con los israelitas.

EL EVANGELIO QUE PREDICARON LOS APÓSTOLES DE LA CIRCUNCISIÓN.

Los apóstoles que caminaron con Jesús en su ministerio terrenal, continuaron la tarea que había comenzado Jesús, es decir, hacerle ver a los israelitas que el Mesías prometido a ellos había llegado, y fue Jesús de Nazaret.

Este evangelio, o esta forma de anunciar a Jesucristo, por ser enfocada a los israelitas, llevaba en si elementos de la religión hebrea, del judaísmo y culturales. Los apóstoles de la circuncisión  presentaron al Jesús judío desde la perspectiva de las escrituras hebreas. Por ejemplo, el famoso primer sermón del apóstol Pedro (Hch.2:14) fue dirigido exclusivamente a los judíos, los de Jerusalén, y los que habían llegado de la diáspora a celebrar la fiesta de pentecostés.

Si usted analiza cuidadosamente la predicación de aquellos apóstoles de la circuncisión, se dará cuenta que en ella no hay mucha información que transcienda la esfera de lo israelita, pues su apostolado fue dirigido a ellos (Gal.2:7)

Una de las características más notables de este evangelio dirigido a los israelitas, fueron las señales milagrosas extraordinarias, pues estas eran la evidencia de que aquel nuevo movimiento religioso entre los judíos, era de Dios, y lo que acreditaba a Jesús de Nazaret como el Mesías prometido en las escrituras.

Esto lo podemos ver en una anécdota que nos cuenta el autor de Mateo. Cuando Juan el bautista quiso llevar a sus discípulos a Jesús, envió dos con una pregunta interesante: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?

Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, 3para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? (Mt.11)

La respuesta de Jesús aunque escueta, no pudo ser más precisa, y convincente para aquellos israelitas:

4Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. 5Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; 6y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

Es evidente que aquellos milagros extraordinarios, que no se habían hecho nunca por nadie entre los israelitas, era la señal inequívoca que identificaba  al Mesías esperado.

Como hemos visto, tanto el ministerio de Jesús de Nazaret como el de sus apóstoles, estuvo dirigido a los judíos, los dos predican al Mesías judío entre los judíos.

EL EVANGELIO A LAS NACIONES, O EL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS EN JESUCRISTO.

Con la aparición de Pablo en la escena, termina el apostolado a los judíos, y comienza a gran escala el apostolado a las naciones, teniendo como heraldo de Cristo, y maestro de las naciones, al apóstol Pablo.

El evangelio que predicó el apóstol Pablo, al igual que los dos evangelios mencionados arriba, tenía como centro a Jesucristo; pero ya no como el Jesucristo judío, sino como el Salvador universal, como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.   El evangelio predicado por Jesús de Nazaret, y el que predicaron sus apóstoles, partía  esencialmente del rey David, el evangelio revelado a Pablo parte de Abraham, al que llama el padre de la fe, o de los que tienen fe.

Este evangelio que Pablo define como no aprendido de hombres, sino dado a él por revelación de Jesucristo  ̶ resucitado ̶, incluye un cuerpo de enseñanzas sobre Cristo, su  obra, y el plan de Dios, nunca antes presentado por nadie, que constituyen dicho sea de paso, la doctrina del NT, y por tanto el arquetipo de sana doctrina. Esto es entendible si vemos que a nadie más que Saulo de  Tarso, fue designado por Dios desde el vientre de su madre para revelarle todo lo que la iglesia debe conocer sobre Jesucristo y su obra.

Gálatas 1

15 Sin embargo, Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia. Y cuando él tuvo a bien 16 revelarme ἀποκαλύψαι a su Hijo para que yo lo predicara entre los gentiles, no consulté con nadie.

El verbo revelar ἀποκαλύψαι en este pasaje significa: to cause something to be fully known—‘to reveal, to disclose, to make fully known, revelation.’[1] Causar que algo sea COMPLETAMENTE conocido. Énfasis puesto en la palabra completamente.

Todo lo que la iglesia debe conocer sobre Jesucristo, lo dio a conocer el apóstol Pablo, pues a él le fue revelado. Si algo se enseña sobre Jesucristo que no es enseñado en las epístolas del apóstol de Jesucristo a las naciones, es mentira.  A Jesucristo resucitado no se le olvidó revelarle a Pablo algo sobre su persona.

Un análisis meticuloso de las epístolas del apóstol Pablo, deja ver más de cincuenta verdades espirituales, sobre Cristo, su obra, y el plan de Dios, que no va a encontrar en ningún libro de la biblia. Todos los misterios que Dios quiso revelar a su iglesia, los dio a conocer mediante el ministerio del apóstol Pablo.

No está de más decir, por tanto, que el evangelio que debe ser predicado por la iglesia a las naciones, no es el evangelio que predicó Jesús de Nazaret y sus apóstoles a los israelitas, sino el evangelio revelado al apóstol y maestro designado por Dios a la iglesia.

 

 

 

 

[1] Louw, J. P., & Nida, E. A. 1996. Greek-English lexicon of the New Testament: Based on semantic domains (electronic ed. of the 2nd edition.). Vol. 1 (338). United Bible Societies: New York

 

[1] Louw, J. P., & Nida, E. A. 1996. Greek-English lexicon of the New Testament: Based on semantic domains (electronic ed. of the 2nd edition.). Vol. 1 (338). United Bible Societies: New York

jorgelsocarras • 16 septiembre, 2015


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