EN LA DEFENSA Y CONFIRMACIÓN DEL EVANGELIO.

Como lo presentó el perito arquitecto. Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina,…

El partidismo en la iglesia.

Comencemos expresando qué es partidismo. Partidismo en la iglesia es afiliarse a un grupo de personas que siguen devotamente, y sin examinar,  las interpretaciones de algún hombre o mujer. Por ejemplo, los adventistas del séptimo día son un partido religioso, los calvinistas son otro, los metodistas son otro partido religioso, los luteranos, testigos de Jehová, etcétera.

Lo curioso es que a pesar  que este partidismo está considerado una obra de la carne, los partidistas por lo general se creen muy espirituales, y  con un aire de supremacía por pertenecer al partido en que militan. Cada uno de estos partidos religiosos cree tener la interpretación correcta de la escritura, tanto así que por muchos siglos que pasen, mantienen prácticamente invariables sus artículos de fe; el fundador del partido pensó para que sus seguidores no tuvieran que hacerlo jamás. La tarea fundamental de ellos es trasmitir de generación en generación, la fe de su partido, y para este fin crean sus propios seminarios.

Otra característica de los partidos religiosos, es que se excluyen unos a otros, cada uno de ellos es el portador de la verdad, y los demás están equivocados en todo lo que dicen que no esté de acuerdo con la fe del partido.

Sin embargo, El apóstol Pablo dice claramente que el partidismo, es una obra de la carne, Gálatas 5:19-21 De donde tomamos la palabra αἱρέσεις que la RV  traduce herejías.

63.27 αρεσιςc, εως f: a division of people into different and opposing sets—‘division, separate group.[1]

A group that holds tenets distinctive to it, sect, party, school, faction [2]

That which distinguishes a group’s thinking, opinion, dogma[3]

 

Este mal del partidismo afectó a la iglesia desde sus comienzos, podemos ver al apóstol Pablo reprochando esa actitud en la iglesia de Corinto 1Cor. 1:11-13; sin embargo, el asunto no mejoró en nada, al contrario, si al principio la iglesia tenía  menos de una docena de partidos religiosos, la iglesia actual la supera con creces.

Aquella oración de Jesús al padre por la unidad de sus seguidores, hasta ahora nunca ha sido contestada.

Juan 17

20Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

Según el pasaje anterior, una de las evidencias que confirmarían que Jesús fue enviado por Dios, sería la unidad de sus seguidores. ¿Qué sucedió entonces, o que está sucediendo para que esa petición al Padre no se haya cumplido?

Muchos argumentos válidos se podrían esgrimir para tratar de explicar este asunto; sin embargo, como en este artículo no queremos  extendernos demasiado, iremos al punto. La causa principal es que nosotros siempre hemos cambiado las prioridades, o más bien, hemos elegido nuestras prioridades e ignorado las prioridades de Dios.

La prioridad de Dios es la fraternidad entre sus hijos; pero la prioridad de sus hijos afiliados a partidos religiosos, es defender sus puntos de vista, y lo que agrava este asunto es que todos los partidos religiosos echan mano de los  mismos versículos, como este, por ejemplo:

3Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que CONTENDÁIS ARDIENTEMENTE por la fe que ha sido una vez dada a los santos. Judas 3:3

Esta es la frase favorita de los partidistas: contienda ardiente. Por supuesto que con esto en mente nunca se hará una realidad la petición de Jesús al Padre: Que sean uno cono nosotros somos uno.

Más allá de la hipocresía que puedan presentar, la realidad es que cada uno de estos partidistas se aborrecen unos a otros, lo cual los sitúa en la categoría de no ser discípulos de Cristo. Juan 13:35 Los partidistas son discípulos de los fundadores de sus respectivos partidos religiosos, y cada uno de ellos lleva impregnado el desprecio por los que no creen como ellos que les trasfirió el fundador de su partido, en sus enseñanzas que siguen al pie de la letra.

Los  partidistas no aman la verdad, y por tanto, no la buscan; ellos  aman su verdad, las creencias que distinguen su denominación o partido religioso.  Ellos contienden ardientemente por los artículos de fe de su denominación, no por la fe una vez dada a los santos. En su pertinacia por defender sus particulares creencias olvidan lo primordial, el amor. Ellos prefieren contender por sus creencias particulares que amar a su hermano.

¿Debe una persona que se considere seguidor de Cristo pertenecer a algún partido religioso? Absolutamente no, el cristiano primeramente debe procurar el vínculo perfecto con sus hermanos en Cristo, y ese vínculo es el amor, Colosenses 3:14, algo que inhibe el partidismo por su naturaleza contenciosa.

En asunto de doctrina, el cristiano debe quedarse con lo que la escritura enseña categóricamente, y no con las interpretaciones que hacen los hombres de pasajes aislados y ambiguos. Otra de las curiosidades del partidismo, es que la gran mayoría de ellos coinciden en estas cosas que están expresadas en la escritura categóricamente, las divisiones comienzan cuando el hombre le da rienda suelta a su imaginación, interpretando a su antojo. Estas interpretaciones basadas en conjeturas, son las verdaderas causantes de la división.

Cuando cada uno de nosotros aprendamos a distinguir entre una enseñanza categórica de la escritura, y una enseñanza producto de conjeturas, entonces estaremos más cerca de ese día en que todos podamos hablar una misma cosa. 1Corintios 1:10, y en que todos seamos uno. Juan 17:20-21

 

No practique el partidismo, un cristiano no debe vivir constantemente en la carne. Si le hicieron creer que usted está en el mejor de todos los  partidos religiosos, o denominación, lo engañaron. La iglesia de Cristo no lleva nombres ajenos; la iglesia de Cristo debe ser edificada sobre el fundamento (enseñanzas) de los apóstoles y profetas Efesios 2:20, no sobre el fundamento teológico del fundador de una denominación.

 

 

f feminine

[1] Louw, J.P. & Nida, E.A., 1996. Greek-English lexicon of the New Testament: based on semantic domains, 1, p.615.

[2] Arndt, W., Danker, F.W. & Bauer, W., 2000. A Greek-English lexicon of the New Testament and other early Christian literature, p.27.

[3] Arndt, W., Danker, F.W. & Bauer, W., 2000. A Greek-English lexicon of the New Testament and other early Christian literature, p.28.

jorgelsocarras • 14 noviembre, 2015


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